domingo, 23 de enero de 2011

UN LARGO TRASLADO

Bueno como ya sabéis que Antonio esta muy bien y esto es lo importante, vamos a seguir nuestro paso por los Hospitales de Murcia y de Madrid.

            Como ya os contamos Antonio se descompensó y tuvimos que ingresar en la Arrixaca, fueron momentos de confusión porque estábamos esperando ir a Madrid para su revisión y valoración por los médicos de la Paz para su operación. Pero nada más lejos pues aquel ingreso duró demasiado tiempo y al final su revisión en Madrid se convirtió en un traslado Hospitalario en ambulancia.

            En Murcia Antonio dejó de comer por boca ya que la infección de orina le quitó el apetito y además estaba demasiado cansado por respirar como para poder succionar, lo sondaron y empezaron a ponerle oxígeno ya que su saturación bajaba demasiado, empezaron a probar leches de todo tipo y con un montón de aditivos híper calóricos (aceites y maxijul, etc..) , pero aquello no funcionaba, no hacía peso y si lo hacía era por retener líquidos y tenían que aumentarle los diuréticos con lo cual bajaba de peso otra vez. Lo único bueno de aquello era que estábamos cerca de casa y podíamos ver a nuestra hija Cari de vez en cuando, aunque en realidad sufres mucho por tener a tu familia divida en cuatro partes. Hemos tenido mucha ayuda de la familia ya que estaba su Abuela Cari, estaba mi hermana Inmaculada que como sabéis es médico de la Arrixaca y demás familia etc... Bueno el 90 % del tiempo estábamos Cari y Yo con Antoñito, fue agotador y no veíamos el momento de irnos a Madrid pero siempre pasaba algo que lo retrasaba.

            Dar las gracias a los médicos de Murcia y sobre todo a las enfermeras de lactantes , un saludo para Mª Teresa que siempre estuvo allí para echarnos una mano y a todas sus compañeras que siempre se portaron excelente con nuestro bebé, conocimos también a mucha gente que por desgracia estaba en situaciones parecidas a la nuestra y hablábamos mucho para poder pasar las horas eternas del hospital, bueno no os penséis que todo era sólo pasar horas cómodamente,  ya que en una habitación había hasta 7 niños con sus acompañantes y casi no podías moverte, si el niño de enfrente estaba resfriado ya sabias que el tuyo se resfriaba también, pero bueno es lo que hay y hay que pasarlo como puedas, una anécdota es que un box (que es como llaman a las habitaciones) se pelearon dos familias y tuvieron que venir los policías nacionales, vaya vergüenza.

            Llegó el momento de nuestra fecha de traslado y ni siquiera esto se nos puso fácil, la noche de antes Antonio tenía 38 de fiebre, bueno no os imagináis el cabreo que pillamos ya que si el niño tiene fiebre o cualquier cosa no se puede hacer el traslado Hospitalario, pasamos la noche rezando para que Antonio no tuviese más fiebre y bueno en cierto modo fue así y llegó el momento de la ambulancia, otro show, la ambulancia que mandaron no era la correcta ya que su traslado no tenía que ser con médico y mandaron una ambulancia en la que debía ir un médico, nada otro cabreo, carreras en el hospitales, papeles, porque decían que si no se arreglaban las cosas no viajaba, al final y gracias a mi hermana Imma y  al cabreo de Cari, Antonio por fin se subió a la ambulancia camino de Madrid. Que pequeño se veía Antonio para viajar en ambulancia, pesaba tres y pocos kilos, tuvimos que llevar un maxicosi para que pudiese viajar y además con su sonda su oxígeno etc... Bueno muy duro para unos padres que a lo máximo que se habían enfrentado con su hija era a una infección o a cosas normales de niños, pero aquello lejos de hundirnos nos ha hecho más fuertes y sabíamos que aquel traslado era para salvar a nuestro bebé.
            Cari fue en la ambulancia con una enfermera que se llama Ana y la casualidad de que esta enfermera era enfermera en la Paz con niños con problemas de corazón, una mujer y profesional muy buena. Yo fui detrás con el coche y fue, la verdad un viaje muy cómodo, gracias a Dios no pasó nada y llegamos  al Hospital de la Paz

            No os imagináis la impresión que me llevé de aquel hospital, un poco más y me vuelvo a Murcia, os cuento, llegamos y entramos por urgencia pediátricas y lo primero que nos dicen, (viniendo con un niño cardiópata, con oxígeno, con una sonda nasogástrica y con muy pocas defensas) por favor pasen a la sala de espera que todavía no hay habitaciones preparadas, como? Perdone pero usted me busca un sitio ahora mismo lejos de niños enfermos, bueno nos lo buscaron, un despacho de médicos y ahí estuvimos varias horas hasta que nos dieron habitación, cómo la sonda era de Murcia no valían las bombas de alimento del Hospital así que Antonio entre el trayecto y la espera casi se deshidrata, además esta parte del Hospital no era vieja, era mas que vieja, así que comprenderéis la desazón y el miedo que nos entró por el recibimiento.


            Por fin subimos a la habitación y bueno aquello nos relajó un poco porque esta parte estaba más nueva y las habitaciones eran para dos pacientes y además ya teníamos alimento para Antonio y médicos que lo pudiesen ver.

            A partir de aquí fueron los momentos más duros de nuestra vida, ya que lo que nos esperaba, no nos lo podíamos ni imaginar.

            Además tuvimos que dejar un trozo de nuestro corazón en Murcia, a nuestra hija Cari, que de verdad ha sido también una luchadora y una valiente y se ha portado en todo momento no como una niña de 6 años sino como una verdadera mujer.


Os prometo que no voy a tardar ni dos días en publicar una nueva noticia, de todo lo que pasó en Madrid.



RECORDAD NUNCA PERDAÍS LA ESPERANZA!!!!!!!!!

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